25 de noviembre de 2011

Manuel Castells y los Movimientos Sociales Urbanos

La Problemática Urbana y los Movimientos sociales urbanos.

Probablemente siempre han existido los movimientos sociales urbanos (MSU). Al escuchar dicho concepto, se nos viene a la mente una serie de manifestaciones o movilizaciones sociales o políticas, sin embargo no es hasta en la actualidad, cuando el concepto elaborado por Manuel Castells; haya tenido una importancia, para relacionar aquellos movimientos sociales con las ciudades y sus problemas.

En este blog, he hablado de la reivindicaciónde los ciclistas urbanos y la urgencia de infraestructura de movilidad para vehículos no motorizados. He resaltado la importancia del movimiento Ocupa WallStreet y los medios por los cuales quieren una justa distribución del ingreso del 1% de la población que lo concentra; aun existen otras tantas manifestaciones, paradigma de estos movimientos sociales urbanos (MSU).

Para Manuel Castells, los movimientos sociales urbanos, son aquellas prácticas sociales que convierten y modifican el orden establecido a través de la manifestación pública; efecto de los modelos de regulación, de un Estado gestor, incapaz de atender la necesidades o demandas de un población. Estas necesidades o demandas, serán  los problemas urbanos o la problemática urbana para Castells, que conceptualiza de la manera siguiente:

La problemática urbana es: “Una serie de actos y de situaciones de la vida cotidiana cuyo desarrollo y características dependen  estrechamente de la organización social general” […] los movimientos sociales urbanos, son: “sistemas de prácticas sociales contradictoras que convierten el orden establecido a partir de las contradicciones especificas de la problemática urbana” (Castells, 2004).

Entonces, ¿Podemos hacer referencia a cualquier situación como obstaculizadora de nuestro bienestar y calidad de vida en la ciudad? Es decir, no todo en cuanto a fenómeno puede significar la generación de un movimiento social urbano. Castells menciona que solo aquellos fenómenos que sean percibidos colectivamente y cuya permanencia o reproducción en el espacio público, sea continua, o cuya regulación Estatal sea contradictoria, a los intereses y necesidades de los perjudicados.  Así, solo la permanencia, traducida en la continuidad de un fenómeno compartido o percibido negativamente, podría; mas no serviría como coyuntura para generar un movimiento social urbano.

La contradicción como conflicto:

¿Qué es la contradicción para Castells en cuanto a los MSU y a la problemática urbana? Tanto el concepto de movimiento social urbano, como la problemática urbana, aluden al conflicto social y a los problemas urbanos. Esta contradicción es sinónimo de conflicto social y de lo que observamos todos los días en nuestra cotidianidad, como individuos en el espacio urbano; “luchando" por el tiempo, los servicios, los espacios, etc.  La contradicción, es abordada por Castells, como una realidad percibida por los perjudicados y una contradicción del Estado. Esta contradicción Estatal, se traduce en carencias; en cuanto a abasto y eficacia  de los servicios públicos.

Un análisis general que servirá para distinguir entre la problemática urbana y los problemas urbanos, será la distinción entre concepto y hecho social. Mientras que la problemática urbana es para Castells un concepto que ilustra y representa un fenómeno de la cotidianidad en las ciudades, los problemas urbanos son fenómenos que obstaculizan el desarrollo y una mejor calidad de vida.

La creación de un Movimiento Social Urbano.

La creación de un MSU se da como un rompimiento, entre la lógica de gestión Estatal (en este caso) de los servicios públicos y la pasividad de los individuos; para obtener un cambio social, mediante la manifestación de la inconformidad. No solamente son los problemas urbanos los que definen la existencia de un MSU, sino el grado de pasividad, el impacto social que tenga un problema urbano y otros factores, que en el siguiente párrafo menciona Castells como el contenido de un movimiento social urbano.
“El tratamiento de una cuestión estructuralmente definida por la contradicción de intereses a través de la dialéctica conflictiva entre una base social, que se ha convertido en una fuerza social gracias a la intervención de una organización y su adversario, se expresa en modalidades de acción y desemboca en un conjunto articulado de efectos urbanos y políticos” (Castells, 2004)
Al desfragmentar el párrafo anterior, podemos decir que un movimiento social urbano está comprendido por: a) La base social, que no es más que la población afectada por la problemática urbana. b) La fuerza social cuya importancia radica en la capacidad de manifestar públicamente la inconformidad hacia c) el adversario, que representa aquel interés opuesto al social.

De la misma forma que un movimiento necesita de una problemática urbana e intereses opuestos, para conformarse como movimiento social urbano. También se necesita de una d) organización, que permitirá la movilización y una manifestación más intensa a través de e) acciones, que guiaran la dirección de la movilización por diferentes medios, para obtener un  f) efecto urbano, cuyo impacto en las estructuras urbanas y su organización espacial, traen como consecuencia un g) efecto político. El cual tendrá una impacto en las relaciones de fuerza entre los grupos sociales en una coyuntura en caso de llegar a un dialogo.
Estructura de los Movimientos sociales Urbanos


Conclusión

Mas allá de resumir las diferentes ideas y conceptos del autor reconocido internacionalmente, por integrar la lucha de clases y el conflicto social, al interior de los centros urbanos. Mi intención es ofrecer una base teórica que permita comprender las estructuras y el funcionamiento de los diferentes movimientos sociales urbanos. Si bien no se menciona en el libro, alguna diferencia entre el movimiento social urbano y otros conceptos de movimientos sociales. La diferencia (si es que la hay), entre un movimiento social y un movimiento social urbano, nos remite al hecho de utilizar a la ciudad como elemento de expresión.

Lo hemos visto con Occupy Wall Street, lo estamos viendo con la expansión de uso de la bicicleta en las ciudades, lo hemos reconocido, cuando hay manifestaciones en calles, andadores y  plazas. El peso que tienen los espacios públicos y la toma de estos, son medios de presión para generar cambios en los modelos de gestión urbana y contrarrestar los efectos negativos de las administraciones.

Finalmente una invitación a que lean el libro “Movimientos sociales urbanos” de Manuel Castells, ya que es referencia de cajón para todo aquel que busque la justicia espacial y urbana.

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