17 de enero de 2016

El Papa-lipsis: una visita contraproducente

El año pasado se había anunciado oficialmente la visita del Papa Francisco a México. A unos días de esta visita, resalta la postura pro-urbanista que tiene esta figura pública en la publicación de su carta encíclica 2015. A manera introductoria el Papa Francisco, además de hablar del cambio climático, reconoce la labor del Planificador Urbano en las ciudades y el impacto de esta profesión en la calidad de vida de los habitantes. A continuación algunos párrafos que contextualizan mi impresión.

Acá en un párrafo que escribe sobre el crecimiento exponencial e impacto de la mancha urbana:

“Hoy advertimos, por ejemplo, el crecimiento desmedido y desordenado de muchas ciudades que se han hecho insalubres para vivir, debido no solamente a la contaminación originada por las emisiones tóxicas, sino también al caos urbano, a los problemas del transporte y a la contaminación visual y acústica. Muchas ciudades son grandes estructuras ineficientes que gastan energía y agua en exceso. Hay barrios que, aunque hayan sido construidos recientemente, están congestionados y desordenados, sin espacios verdes suficientes. No es propio de habitantes de este planeta vivir cada vez más inundados de cemento, asfalto, vidrio y metales, privados del contacto físico con la naturaleza.” (párrafo 44)

Habla sobre la responsabilidad moral del Planificador Urbano:

Dada la interrelación entre el espacio y la conducta humana, quienes diseñan edificios, barrios, espacios públicos y ciudades necesitan del aporte de diversas disciplinas que permitan entender los procesos, el simbolismo y los comportamientos de las personas. No basta la búsqueda de la belleza en el diseño, porque más valioso todavía es el servicio a otra belleza: la calidad de vida de las personas, su adaptación al ambiente, el encuentro y la ayuda mutua. También por eso es tan importante que las perspectivas de los pobladores siempre completen el análisis del planeamiento urbano” (párrafo 150)

También comprende las carencias en términos de transporte y uso desmedido del vehículo:

“La calidad de vida en las ciudades tiene mucho que ver con el transporte, que suele ser causa de grandes sufrimientos para los habitantes. En las ciudades circulan muchos automóviles utilizados por una o dos personas, con lo cual el tránsito se hace complicado, el nivel de contaminación es alto, se consumen cantidades enormes de energía no renovable y se vuelve necesaria la construcción de más autopistas y lugares de estacionamiento que perjudican la trama urbana. Muchos especialistas coinciden en la necesidad de priorizar el transporte público. Pero algunas medidas necesarias difícilmente serán pacíficamente aceptadas por la sociedad sin una mejora sustancial de ese transporte, que en muchas ciudades significa un trato indigno a las personas debido a la aglomeración, a la incomodidad o a la baja frecuencia de los servicios y a la inseguridad” (párrafo 153)

Considerando lo anterior, la visita del Papa pudiera ser un evento en el que estas reflexiones tengan eco en México, sin embargo su vista conlleva otro tipo de efectos. Por un lado hay una inversión para mejoramiento físico de los lugares que visitará esta figura pública; por el otro, muchas de estas acciones no ofrecen una mejora importante, sino temporal y orientado principalmente a la imagen urbana. Por ejemplo, el municipio de Ecatepec se ha visto en una constante movilización de recursos y logística para mejorar las condiciones físicas de los lugares que recorrerá el Papa. Esto ha generado controversia (y memes) ya que los gastos no son absorbidos en su totalidad por la Arquidiócesis mexicana, sino por  los gobiernos locales y federales. En Ecatepec, la solución a su deteriorada imagen urbana fue rodear la ruta del recorrido con muros de concreto, impidiendo ver las condiciones reales de este municipio durante la visita del Papa. Por otro lado el Estado de Michoacán gastó alrededor de 300 millones de pesos y en Cd. Juárez les costara 36 mil pesos cada minuto que el Papa destine a esta ciudad.


Fuente:


Mapa de la ruta que llevará el Papa Francisco en la ciudad de México y Ecatepec (en Verde) más la red de transporte (en rojo)

Sería importante para la Ciudad de México y otros Estados, rescatar algunas reflexiones que el Papa tiene acerca de las ciudades, pero lamentablemente es otro evento multitudinario que potencialmente reflejará una mala logística y prácticas de aquellas ciudades anfitrionas. La movilidad y transporte son parte del fenómeno Papa-lipsis; traducido de los términos Popegeddon, Popeapalooza, Popocalypse, originados durante la visita del Papa ante el potencial caos vial que se generaría en la ciudad de Washington (E.U.). En el caso particular de la ciudad de México, la visita será durante el fin de semana; sin embargo, se espera que asistan personas de estados aledaños. En teoría, el flujo de personas hacia la ciudad de México en fines de semana es moderado, pero podría acentuarse ante la ausencia de transporte público.

Durante el recorrido del Papa en la ciudad de Washington y la expectativa de un Popegeddon, Popeapalooza o Popocalypse; las autoridades recomendaron a la población tomar precauciones como trabajar desde casa o viajar en transporte público. Los efectos de estas recomendaciones durante la visita fueron: la reducción de la flota vehicular (-1%), la reducción de congestionamientos viales (-5%), la reducción en los tiempos de traslado (-14%) e incluso la reducción en el uso de transporte (-7%). Acompañado de este análisis se mostró un mapa donde se observaba el tráfico un día antes y el día de la visita del Papa; claramente se observa que gracias a una campaña informativa se pudo mejorar el flujo y reducir nudos viales. Con la experiencia sobre la visita del papa enla ciudad de Washington, podemos estimar algunas consecuencias.

En rojo los nodos viales en la ciudad de Washington, a la izquierda un día antes de la visita y a la derecha, durante la visita. Fuente: https://www.washingtonpost.com/news/dr-gridlock/wp/2015/10/21/what-pope-francis-did-for-d-c-traffic/

Volviendo al contexto de la ciudad de México y Ecatepec, las autoridades tienen pocas recomendaciones hechas en materia de transporte (incluso un sitio no actualizado). Hasta hace unos días se ha difundido la suspensión del servicio de transporte Metrobús que incluyen diversas estaciones y líneas de transporte, mismo que es usado por 7.89% de la población en la Ciudad de México; mucho menos existe un plan de rutas flexibles o alternativas al servicio de transporte Colectivo que representan 46.5% de la población según la Encuesta Intercensal 2015. El transporte no motorizado también se verá afectado ya que se anunció la suspensión de 27 ciclo-estaciones de Ecobici y la clausura del paseo dominical “Muévete en bici”; a propósito, Salvador Medina, de ITDP realizó un análisis sobre esto. Así, la agenda pro-urbanista del Papa resulta contraproducente ante las medidas emprendidas por las ciudades anfitrionas; entre ellas la Ciudad de México. Ojalá algún día, al menos el papa-móvil pueda ser realizado en una E-bike y ser parte del cambio modal. 


Fuente: http://www.citylab.com/commute/2013/04/pedal-powered-popemobile-pope-francis/5214/






Existen dos escenarios que dependen de futuras declaraciones ante la incertidumbre del servicio y alternativas de transporte.

1) Ante la ausencia de una campaña de información, se consideren todos los sistemas de transporte que vayan a interrumpirse y se alerte a la población sobre los efectos de la visita del papa; proponiendo alternativas de transporte y rutas. 

2) Podría generarse caos vial (o acentuarse) si únicamente se puede acceder a puntos del recorrido en vehículo particular, ante la ausencia de transporte público. 

En ambos escenarios se refleja la escasa atención a la Carta Encíclica del Papa Francisco y finalmente la carencia de logística de la ciudad de México y municipios aledaños ante este tipo de eventos. Leyendo sobre las opiniones hechas por habitantes de Washington, se recomendó realizar recargas de tarjetas de transporte con antelación debido a las filas interminables, estimar los tiempos de salida si desean llegar a un destino en particular, evitar puntos cercanos al recorrido para reducir el tiempo de traslado, usar bicicleta propia y publicar rutas de transporte alternativas o con servicio exprés, por parte de las autoridades correspondientes. Estas solo fueron algunas consideraciones sin ahondar demasiado; si existen más no duden en escribirlas!


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